Este es el resultado de mis primeros macarons; He visto en un montón de blogs que el reto de las Daring Bakers para el mes de octubre era tratar de lograr unos macarons perfectos, así que movida un poco por la envidia, me he intentado documentar acerca de estas delicadas pastas francesa y aquí está el resultado de esta primera prueba (porque no pienso parar hasta lograr unos macarons perfectos..jajaja).
En cuanto a mis macarons, tengo varias cosas que puntualizar:
INGREDIENTES:
. 130 gr de almendra molida (Borges)
. 130 gr de azúcar glass (Azucarera Española)
. 80 gr de claras de huevo (2 claras)
. Jarabe: . 130 gr de azúcar
. 32 gr de agua
. colorante alimentario rojo (Dr. Oetker)
. relleno: mermelada de frambuesa (Bebé)
ELABORACIÓN:
En primer lugar, se tamiza la almendra molida con el azúcar glas (es conveniente hacerlo varias veces, para que luego quede totalmente lisa la superficie del macaron).
En un bol profundo, se montan las claras de huevo a punto de nieve flojo. Por otro lado, se pone el azúcar restante ( 130 gr) con el agua a calentar en un cazo, hasta que alcance 121º con un termómetro de azúcar; Una vez que lo tenemos, vamos vertiendo el almíbar poco a poco, en forma de hilillo sobre las claras y continuamos batiendo con las varillas eléctricas hasta lograr un merengue brillante que haga picos. Se echan unas gotas de colorante hasta lograr la intensidad de color deseada.
*** lograr el punto exacto de densidad de la masa es una de las calves para lograr un buen macaron.
Una vez que tenemos la masa preparada, se mete en una manga pastelera y se van haciendo montoncitos de unos 2´5 cm de diámetro. Se hará sobre una placa de horno con papel sulfurizado. Es conveniente hacer todos los montoncitos iguales para que nos queden todos del mismo tamaño.
Si vemos que nos quedan picos cuando estamos formando los montoncitos y no se bajan pasado un tiempo, quiere decir que hemos dejado la masa demasiado densa. Nos mojamos las yemas de los dedos con un poco de agua y le quitamos el pico al macaron.
Se dejan reposar las bandejas durante 1 hora aproximadamente a temperatura ambiente, esto se hace para que se forme una costrita en la parte superior del macaron y se forme el típico “pie” del macaron, una vez que horneamos.
El horneado de este tipo de dulce es algo que cada uno deberá probar y experimentar en su horno, como orientación, decir que hay que sacarlos antes de que empiece a dorarse, que la temperatura no ha de ser demasiado elevada (160º aprox) y el tiempo aproximado será de unos 9 ó 10 minutos. A partir de ese tiempo, habrá que vigilarlos.
*** nunca hay que tirar del macaron hacia arriba, ya que es muy frágil y podría romperse.
Otra manera de despegarlos es ir levantando el papel de horno por una esquina, y si se despegan sin dificultad ir sacándolos con cuidado a una rejilla para que terminen de enfriarse.
Una vez fríos, procederemos a rellenarlos con la mermelada de frambuesa. Se guardan en la nevera en un recipiente hermético, para que no les entre humedad. Alcanzan su mejor momento habiendo reposado un mínimo de 24 horas en el frigorífico. Los sabores se intensifican, se mezclan las texturas y el resultado es un bocado exquisito y delicado.















